Sucede siempre que llega una hora en la que te sientes desanimada y sin energías y sabes que tomar una siesta o ingerir cafeína para contrarrestarlo no siempre es una opción, sin embargo, existen algunos ejercicios que puedes realizar para recuperarte, únicamente moviendo tu cuerpo para oxigenar la sangre, estirarte y retomar de nuevo un largo día.

Caminar

1

Caminar

Toma una caminata corta preferiblemente al aire libre o donde estés, lo importante es que mantengas un ritmo constante para que aceleres el ritmo cardíaco, lo que favorece la circulación de la sangre, para que tengas un mayor nivel de concentración. No olvides que para obtener el mayor provecho de este ejercicio, es importante que procures también subir y bajar algunas escaleras para ejercitar tu respiración abdominal.


Estirarte

2

Estirarte

Seguramente no siempre tienes el tiempo o la oportunidad de tomar una clase de yoga, sin embargo, existen algunos estiramientos muy fáciles basados en algunas asanas o posiciones de yoga que están diseñadas para reoxigenar tu cuerpo y revitalizarte instantáneamente. Siéntate en el suelo con las piernas cruzadas en flor de loto, entrelaza tus dedos con los nudillos hacia el frente y levanta los brazos lentamente mientras inhalas, asegurándote de estirar totalmente la columna vertebral y de abrir el pecho y la caja torácica, baja los brazos exhalando suavemente pero con firmeza y repite varias veces hasta completar siete minutos.


Respirar

3

Respirar

Si no tienes el espacio para realizar ejercicios de estiramiento también puedes sacar provecho de las técnicas revitalizantes de respiración del yoga: Mientras estás sentada endereza totalmente tu columna vertebral, pon una mano sobre tu pecho otra sobre tu abdomen y respira de modo tal que se mueva más la mano que tienes sobre el abdomen. Dedica un minuto completo a realizar una serie de respiraciones abdominales a la cuenta de dos, inhalando y exhalando firmemente. Este tipo de respiración no solo favorece la circulación de la sangre, sino que te ayuda con la concentración y con condiciones como el dolor de cabeza y de espalda que pueden quitarte vitalidad.